Autoatención de enfermedad: La
autoatención y la automedicación son las primeras respuestas ante la
enfermedad en nuestro país y a nivel mundial. La Organización Mundial de
la Salud (OMS) define la autoatención como "lo que las personas hacen
por sí mismas para mantener y preservar su salud y para prevenir y curar
las enfermedades". Aunque se les ha restado importancia, la suma de sus
consecuencias es un verdadero problema de salud pública.
La
mayoría de los estudios sobre automedicación se han realizado en
farmacias, entrevistando a las personas en el momento en que compraban
medicamentos (lo que quiere decir que eran personas con alguna
enfermedad o sintomatología). Nuestro estudio, por el contrario, se
llevó a cabo en una población que no estaba adquiriendo ningún
medicamento ni tenía alguna patología obvia. La principal ventaja de
este planteamiento es que nos permite conocer el consumo real de
fármacos, y no la compra de los mismos. Esto tiene especial importancia
si se considera que una sola persona (por ejemplo una ama de casa) puede
comprar fármacos para tratar los síntomas de varios miembros de la
familia. En este estudio investigamos el consumo de fármacos, tanto
medicamentos de libre acceso para los que no se requiere receta médica
(MLA), como controlados, entre los estudiantes universitarios de la
ciudad de Puebla. El objetivo de este trabajo es entender la conducta de
los individuos, en el marco de la autoatención, para enfrentar síntomas
comunes. Asimismo, sabremos cuales han sido los fármacos que con mayor
frecuencia han sido consumidos por los estudiantes universitarios,
tomando en cuenta que la automedicación es un fenómeno social y cultural
que dura toda la vida. Definiremos los patrones de autoatención y
automedicación predominantes entre los estudiantes universitarios, con
el fin de establecer qué problemas de salud comunitaria pueden
desencadenar estas conductas en el futuro. Con estos resultados,
evaluaremos qué tan responsable es la automedicación entre los
estudiantes universitarios de la ciudad de Puebla.
Automedicación:La
automedicación se ha constituido en las últimas décadas en una actitud
muy errónea, cotidiana y habitual en la mayor parte de las personas
adultas (Promedio de 60%). Lo que ha hecho que se convierta en uno de
los problemas más graves que afectan a la población mundial ya que más
de 7 millones de personas murieron en el año 2007.
El
uso irresponsable e inapropiado de medicamentos sin receta o prescritos
con anterioridad que por iniciativa y voluntad propia de la persona
trata de buscar alivio de una determinada enfermedad o síntoma sin que
exista la debida supervisión de un profesional de la salud ocasionan
daños y peligros a la salud que en muchos casos son irreversibles y
conducen a la muerte.
Los
analgésicos, antibióticos, tranquilizantes y descongestionantes nasales
son de los grupos más usados en la automedicación. Para tratar de
revertir este hecho y enseñar a nuestros pacientes a utilizar
correctamente los medicamente, los médicos y farmacéuticos deberemos
desarrollar medidas informativas y educativas de concientización
ciudadana en contra de la automedicación.
“No te auto mediques, cumple el tratamiento. La salud no es un juego “
Prácticas médicas populares
Los
estudios de antropología médica han pasado en pocos años de la
investigación a la docencia. Hoy se imparten cursos de la materia en la
Facultad de Medicina, donde se ofrece la posibilidad de una Maestría en
Antropología Médica.
Si
aceptamos que la antropología médica necesita desarrollarse dentro de
un entramado implicaciones 4- significaciones culturales, es necesaria
una re dimensionalización de la disciplina que permita enfrentarse a los
fenómenos de estudio bajo perspectivas múltiples, con guías teóricas
que surjan de una mejor comprensión del ámbito social y cultural.
En
el futuro, la participación de Los antropólogos en las políticas de
salud deberá incrementarse y abandonar el carácter marginal que ahora
tiene.Seráa necesario incluir cada vez más una dimensión social. Si no
se quiere permanecer en la perspectiva biologicista destinada a elevar
los costos de los servicios médicos, la medicina contemporánea deberá
atender en forma fundamental la prevención primaria. En la medida en que
esta rama de la antropología social vaya en ascenso, nos otorga nuevas
explicaciones y soluciones prácticas a los complejos problemas de la
salud y la enfermedad
La
medicina y la botánica y la dimensión cultural de la antropología
social, da cuenta de los avances y dificultades de su construcción
como campo en tomo de las: concepciones, representaciones y prácticas
relacionadas torno a la vida humana y su cuidado en distintas épocas y
espacios sociales. En diversos aspectos aspectos que van desde los
antecedentes con la descripción de los cronistas sobre las prácticas
de los pueblos prehispánicos, de la relación siempre tensa entre las
prácticas médica populares y la medicina científica, el estudio de las
enfermedades y las prácticas terapéuticas. Hasta en cuestiones rurales y
urbanas urbana, la información sobre los centros académicos, de
investigación y de servicios y los esfuerzos de difusión de las
distintas instituciones, los desarrollos teóricos y las distintas épocas
que han marcado el desarrollo de las especialidades y los énfasis
de los distintos grupos de trabajo prácticas médicas entre los
pueblos prehispánicos: Los historiadores de la medicina en México
suelen acudir a los cronistas coloniales, ya que el examen de sus obras
nos permite conocer la forma en que se han modificado tanto las
concepciones de salud y enfermedad como la prácticas terapéuticas,
no sólo en los tratados médicos sino también en las prácticas populares
que han estudiado, sobre. Todo, los etnohistoriadores.'
Tema libre: Medicina Herbolaria Maya
La
medicina prehispánica mexicana, también denominada “alternativa”,
“natural” o “complementaria”, se encuentra en auge en los últimos
tiempos. En la antigüedad, surgió como resultado de la gran fusión
cultural indígena, que fue entremezclando sabios conocimientos de
sanación natural para curar a las comunidades. Para ellos esto
significaba un arte, y a la vez, una ciencia.
Distribuida
a lo largo de México, esta medicina ancestral basaba su filosofía de
vida en la unión de cuerpo, mente y espíritu, un concepto de totalidad
que en la actualidad se ha perdido, y que mantenía estrecha relación con
la naturaleza. Este aprendizaje comenzaba cuando los niños eran muy
jóvenes, ya que el conocimiento era muy extenso.
Rica tradición oral
Remontándonos
a los orígenes, hacemos un viaje en el tiempo, y nos encontramos con
la cultura maya, sagrada portadora de estas técnicas naturales de
curación, y que hoy en día, conservan sus prácticas en todas las
regiones en las que habitan.
Mantenida
por transmisión oral de padres a hijos, la medicina herbolaria
tradicional maya, cuenta con un sistema en el cual se utilizan alrededor
de 350 plantas medicinales y diversos minerales entre ellos cuarzos,
oro, plata, cal y hierro.
Mujer Chamán
Para
estas comunidades, la naturaleza se encuentra por encima de los
hombres, determinando sus vidas y su proceso de salud-enfermedad. Es por
esta razón que ha sido y sigue siendo actualmente venerada y
deidificada. Asimismo, el ambiente, el cosmos es de suma influencia para
ellos. El cuerpo funciona a través de las leyes de la naturaleza, por
lo que todas las actividades del individuo repercuten directamente sobre
ella. De este modo, cualquier acción, cambio sobre ella, así como
también, sobre su comunidad y su familia, afectarán al individuo,
provocándole salud o enfermedad.
Esto da lugar a mecanismos específicos para el diagnóstico y tratamiento a la hora de sanar a través de esta medicina.
Principios vitales
El
pensamiento holístico de los mayas, relaciona íntimamente el cuerpo y
el alma, las partes y órganos del mismo, el cuerpo con el tiempo
cósmico, y con el frío-calor. Maneja los "principios vitales" y
conceptualiza la enfermedad como un desequilibrio, el cual puede ser
causado, principalmente, por elementos con propiedades frías y
calientes.
Las
causas del desequilibrio entonces, nacen como consecuencia de la falta
de armonía del individuo con su familia, comunidad, naturaleza o con las
divinidades y por la transgresión energética hacia éstos.
Caléndula
Tomando
esta cosmovisión como punto de partida, la medicina tradicional
herbolaria maya, utiliza las plantas que brinda la madre tierra y que
son típicas de la región donde ellos habitan, para elaborar técnicas de
sanación natural.
Aunque
con esto nos estamos refiriendo sólo a una clase de curación entre los
médicos o chamanes mayas, ya que también existían muchas otras, tales
como, realización de ofrendas, ceremonias, parteras, sobadores,
hueseros, sacerdotes y guías espirituales.
Gordolobo
Sin
embargo la herbolaria fue transcendental, ya que hoy en día, numerosas
hierbas y curaciones, sirvieron como base para la medicina occidental
moderna.
En
esta interesante cultura, hombres y mujeres eran considerados
igualmente aptos para practicar dicha medicina, aunque en el caso de las
mujeres, se creía que ellas podían hacer pleno uso de sus facultades
cuando hubieran pasado la menopausia, para estar más puras luego de los
partos.
Alfilerillo
Los
curanderos o chamanes mayas, quienes tenían el legado de llevar a cabo
la sanación de las personas de la tribu, eran muy respetados en sus
comunidades, y ejercían su profesión como una vocación de servicio y no
como un mecanismo que generaba riqueza y poder.
Era
muy habitual antes de comenzar una práctica de sanación con un
individuo de la comunidad, limpiar su energía y los malos espíritus.
Esto se llevaba a cabo en un proceso que realizaba el médico, utilizando
otra resina natural denominada copal, muy común para los mayas.
Hoy
en día, la Península de Yucatán, cuenta con la mayor conservación de
comunidades indígenas mayas en México. Aquí la práctica de estas
técnicas naturales de curación se encuentra aún muy arraigadas.
Herencia natural
Anacahuite
De
este modo, adentrándonos de lleno en sus hierbas, podemos ejemplificar
algunas de ellas muy utiles para el alivio de males populares como:
- Anginas: Fenogreco, abedul, alfilerillo, caléndula, bistorta, gordolobo, malvavisco.
- Antidiarréicas: Agracejo, capulín, consuelda, crameria, tabaquillo, cúrcuma, gordolobo, cubeba, sangre de Drago.
- Bronquitis: Borraja, anacahuite, eucalipto, sinicuiche, yerba dulce, liquen, tusilago, fenogreco
- Cálculos: Charrasquilla, gobernadora, abedul, alcachofa, elemuy, fresal, estafiate, ayocopaque, cilantrillo, hierba del sapo.
- Diabetes: Cuajilote, damiana, tronadora, matarique, eucalipto, higuera, guareque, centaura.
- Empacho: Cempazúchitl, cerezo, cuajilote, ipecacuana, lechuga.
Técnicas ancestrales
La
medicina herbolaria tradicional maya, combina enorme cantidad de
técnicas que se realizan directamente sobre el cuerpo del individuo,
sumadas a las propiedades “mágicas” de sus plantas. Algunas de ellas
son:
- Tronada de empacho con pomada de higuerilla
- Problemas estomacales, constipación.
Se
utiliza la hoja de la planta de higuerilla para hacer el aceite de
ricino, que luego será colocado en la zona del abdomen. Al mismo tiempo
se hará un masaje suave en el sentido de la agujas del reloj, y se
levantará un poco la piel al modo de tronado, para que de esta forma se
despegue cualquier desecho que se encuentre aferrado al intestino.
Asimismo puede realizarse en brazos, espalda y diversas partes del
cuerpo.
Limpia del huevo
Su función principal es la del mal de ojo, aunque no necesariamente.
Se
realiza humedeciendo un huevo orgánico con aceite de romero, porque de
este modo queda energetizado. Luego se pasa por todo el cuerpo,
haciendo movimientos específicos. Finalmente se rompe en un vaso con
agua, y ahí, observando las características de la yema (color, forma,
textura) se reflejara la enfermedad física, mental o energética. Se
repite el proceso hasta que el agua quede limpia completamente.
Ingesta de plantas medicinales
Algunas
plantas poseen múltiples funciones de curación en el organismo, para
síntomas tales como piedras en los riñones, diabetes, miomas, dolores de
cabeza, resfríos, gripes, etc.
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